La belleza además de un componente objetivo, conlleva un aspecto subjetivo no menos importante y al que no se puede dejar de lado.

 

La alegría, el entusiasmo, el amor… confieren a quien los posee una especial belleza difícil de definir.  Saber cultivarlas es, en el fondo, saber buscar la belleza.

 

Y, precisamente, sobre este último aspecto es sobre el que Carmen Quintela pretende incidir en su centro de belleza al que, no en vano ha denominado Carmen Quintela Belleza Integral.